8 meses después….

Apenas le quedan horas a este 2016 que me ha hecho tocar fondo, que me ha dolido tanto y que nos ha hecho tomar decisiones tan complicadas.

Y en estas últimas horas que quedan, siento la necesidad de volver aquí, pese a haber cerrado las puertas hace 8 meses….. y darle las gracias a este 2016 tan duro y generoso a partes iguales.

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No me voy a poner a hacer ahora resúmenes de todo lo que ha pasado, dejé de escribir en los momentos más duros y hoy estoy aquí para deciros que continuamos la batalla, cerramos puertas y abrimos otras, seguimos con pruebas a cual más tortuosa, continuamos superando barreras físicas y mentales, continuamos nuestra lucha juntos tal y como la habíamos empezado hace ya 3 años, una lucha más silenciosa quizás pero a la vez mucho más intensa.

2016 no ha sido un año fácil, pero ha sido el año que me ha regalado un positivo y no, no hablo de milagros, ni mucho menos de habernos relajado, no hablo de casualidades ni hablo de loterías, no…..apostamos fuerte esta vez y aún teniendo los números en contra (para variar) aún volviendo a tocar fondo de nuevo y tramando nuevas rutas, esta vez si, esta vez llegó y hoy puedo contar que estamos embarazados de 14 semanas, semanas que han pasado volando entre incertidumbre e incredibilidad.

¿Suerte?mucha…podría decir que este 2016 ha venido cargado de suerte, de la más mala y de la más buena y que solo espero que 2017 nos devuelva esa paz y esa confianza que estos años minaron pero sobre todo que venga cargado de esperanza para todos aquellos que decidieron seguir cerrando y abriendo puertas dentro de sus posibilidades y de las que la ciencia nos da, porque esto no son milagros….. yo tengo que agradecer a la ciencia que hoy me haya puesto un poco más cerca de ser mamá y que esa palabra que me parece tan grande a estas alturas se esté haciendo realidad.

Gracias a 2016 por haberme permitido crecer en mis decisiones, en mis barreras, en mis complejos y mis miedos, gracias por haberme puesto en la cuerda floja y hacerme ver que era más fuerte de lo que pensaba, por haberme permitido descubrir avances, investigaciones, complicaciones y técnicas que se escapaban de aquella visión inocente del que conociendo una FIV ya conocía mucho de la infertilidad.

Y mi deseo para un año nuevo… que nadie que sienta en lo más profundo el deseo de ser madre se vea privada de ello porque la naturaleza no debería privar a nadie de semejante instinto. A todas vosotras que seguís en vuestras batallas ojalá 2017 sea generoso de una vez.

Gracias a los que me habéis acompañado en este camino que no ha sido sencillo y a los que pese a las malas noticias y los tropezones no habéis huido, habéis sabido estar pese a que no lo puse nada fácil. Gracias a los que han sabido estar en las malas, los que han decidido preguntar, informarse y sobre todo escuchar, los que no se han escondido tras un “bueno ya vendrá” “son rachas” “en cuanto estéis más relajados” o los que han puesto distancia de por medio. Comencé este blog hablando de las amistades y hoy lo vuelvo a cerrar habiendo aprendido mucho de las amistades y reflexionando sobre aquello que en un inicio dije “se lo perdonaría todo” la infertilidad no lo ha puesto fácil y te regala una gran mochila de recuerdos y soledades difícil de olvidar que solo el tiempo decidirá si descarga o no…

Ahora empezamos una nueva etapa …y tenía que compartirlo aquí, cerrar una etapa y un año de Estela en el que todo fuera muy distinto…gracias por haberme acompañado.

Conseguir un embarazo ¿fácil o complicado?

 

Supongo que aquellas que hemos planificado, con mayor o menor precisión, el momento ideal para quedar embarazadas (y cuando digo momento no me refiero  a la imagen de calculadora en mano contando fechas para cuadrarlo con vacaciones, baja maternal y el aniversario de la pareja, claro) hemos sentido el cosquilleo de ese primer ciclo donde las emociones nos mareaban pensando si estariamos en el grupo de las afortunadas de “en el primer intento nos quedamos”.

No hablo ya de aquellas que te dicen “un descuido”, “no estábamos buscando”…¿perdona? tampoco estabas jugando al parchís que se diga, son afortunadas aunque me tendría que poner en la piel de cada una de ellas y su historia para poder tener derecho a hablar de ellas, ¿verdad?.

Yo, como muchas otras reavivé la ilusión en cada ciclo y he de deciros que en cada regla también porque en mí, casi era un milagro verlas aparecer, lo que me producia un estado de ansiedad tremendo, un retraso te da esperanzas, te tienta a malgastar test, cuando ves el negativo y continúa el retraso vuelven las dudas sobre la fiabilidad del test y entras en un círculo vicioso del que es muy dificil salir. Te sientes incomprendida, tu cuerpo es una fiesta de hormonas a la que estás invitada sin quererlo, los dolores, pinchazos y angustias se apoderan de tí como la peor de las resacas y ellos nos sufren, Mr Planeta seguro que imaginó que me había mudado de galaxia en más de una ocasión.

Empiezas a sospechar que esto no era tan fácil como te lo habían contando, pero aún así he de decir que vives uno de los momentos más bonitos de tu relación y solo por eso merece la pena. Yo era de las que pasaba de puntillas por los foros de reproducción asistida, pasaba de largo como si solo el hecho de entrar y leer me fuera a producir una especie de contagio irremediable. Solo tengo un caso cercano en mi entorno, en la familia nadie, pero una amiga ha pasado por un largo proceso de 5 años antes de poder ver culminado su sueño, siempre pensé en ella, en que era una luchadora, admiraba la unión de esta pareja y los veía bien, felices, no podía ni imaginar lo dificil de la situación, aunque yo me creía condescendiente creo que no me puse lo suficiente en su piel.

¿Fácil un embarazo? y ahora se despierta aquí, en este párrafo mi rabia. Cuando descubres que hay un problema estalla todo, por una parte saber que hay un problema te da unos segundo de alivio (visto el problema vista la solución¿no?) pero hará que tus próximos dias se conviertan en un diluvio de emociones, desilusinoes y que el mundo parezca tu peor enemigo. Comienza la expansión por las calles de bebés y embarazadas, en cada esquina, en cada tienda, esa amiga que ni siquiera sospechabas que quería quedarse te cuenta su gran noticia, te sientes vacia, perdida, ahogada y un sin fín de sensaciones que no se irán de un día para otro. Volví a coger mis diarios de la estantería para poder soltar emociones y acabé comprando uno nuevo, sé que este capítulo de mi vida será largo no me vale cualquier libretita. Me ayudó pensar que este trocito del pastel nos había tocado a Mr Planeta y a mí, porque somos capaces de superarlo todo, somos luchadores y esto nos reforzará aún más, tengo los pies tan sujetos a este planeta que nada me puede hacer perderme de rumbo, esa idea me ha estado ayudando durante mucho tiempo.

Pero, ¿Qué hago con esa parte del mundo que sigue girando mientras yo estoy en el banquillo? Sé que no son culpables de mis males, pero me duele más que nunca cada palabra, cada comentario, escuchar a los demás decir que los bebés solo se hacen en un segundo, me duele, que hoy en día no queremos ser padres porque vivimos muy bien, me duele aún más y tengo una colección de preguntas indiscretas para quemar en la próxima hoguera de San Juan. ¿Es tan complicado pedirle al mundo que entienda que hay parejas destinadas a luchar más que otras por poder ser padres?